Sangrado Libre: ¿Qué es, cómo funciona y cómo empezar a practicarlo?

Existe una forma de recolectar nuestra sangre que muy pocas veces nos cuentan: el “SANGRADO LIBRE”. ¿Lo conoces?

¿Qué es el Sangrado Libre?

El sangrado libre consiste en no utilizar ningún método de recolección de la sangre menstrual: ni tampones, ni copa menstrual,… nada de nada.

Parece algo un poco "loco" pero estoy segura que muchxs de nosotrxs lo hemos practicado alguna vez sin saberlo.

Es posible que recuerdes alguna situación en la que sentistes como te iba a venir la menstruación pero al estar fuera de casa, sin saber como, la aguantaste hasta que encontraste un baño.

¿Cómo es posible retener la Sangre Menstrual?

La realidad es que nuestra naturaleza nos permite hacerlo, lo que pasa que no nos han enseñado cómo y ni siquiera nos han contado que podíamos. Es cómo si a los pocos años de nacer nadie nos enseñara que podemos retener el pis.

Esta técnica se basa en escuchar nuestro cuerpo y nuestro útero hasta el punto de saber cuando es necesario expulsar la sangre menstrual. El cérvix y la vagina funcionan como esfínteres, que podemos escuchar prestando atención a sus señales.

Además, la sangre menstrual no es un “chorro” constante que cae sin parar y sin ningún tipo de control. Nuestro útero pide expulsar cada x tiempo una cantidad determinada de sangre.

El útero puede avisar con varias sensaciones: la que tienes cuando tienes ganas de hacer pis, con una sensación en el vientre sintiendo las contracciones del útero para expulsar la sangre o ya con la sensación de que va a empezar a gotear.

Normalmente el volumen de la sangre menstrual suele rondar los 80 ml, aproximadamente como una taza de café, considerándose dentro de unos parámetros “normales” hasta unos 150ml (en total durante todos los días de sangrado), por lo que no es tanta cantidad como a veces nos imaginamos.

sangrado libre

¿Cómo podemos practicar el Sangrado Libre?

Por lo que he podido investigar, algunas personas como fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico o fisiosexólogxs aseguran que ejercicios como los ejercicios de Kegel o las bolas chinas, podrían ayudar a fortalecer los músculos y el suelo pélvico, así como a mejorar nuestro control sobre ellos y retener mejor la sangre menstrual. Otra opción también son los huevos de Obsidiana o la práctica del yoga.

(Ojo!: también puede ser que haya un hipertono de la musculatura, no siempre tiene porqué estar debilitado, por lo que antes de realizar ejercicios para “fortalecer” el suelo pélvico es aconsejable consultar con unx expertx y revisar nuestra musculatura pues puede ser contraproducente)

Además de estos ejercicios físicos, desde mi punto de vista puede ser muy útil poner la atención también en otras cuestiones para re-conectar con nuestro cuerpo.

Lo primero y fundamental para mi es, antes de empezar a practicar el sangrado libre o en los días que decidas no practicarlo:

  • Comenzar a utilizar un método de recolección de nuestra sangre respetuoso con nuestro cuerpo, el cual recoja y no absorba la sangre: como la copa menstrual. Dándonos cuenta de que no huele y no son litros y litros de sangre. Para mi fue poderoso empezar a observar algo que siempre me habían enseñado a ocultar: la sangre menstrual. Lo aprendí tan bien que la ocultaba hasta a mis propios ojos.

    Comenzar a observarla fue mi primer paso para reconciliarme con ella y con mi menstruación. Ahora me chifla observarla.

También puede ser útil:

  • Leer e informarte sobre los mitos existentes en torno a la menstruación para ir desmontando las creencias que poco a poco hemos ido interiorizando sobre ella incluso de manera inconsciente.

  • La meditación y la relajación del útero para comenzar a conectar con él. Para ello puedes utilizar meditaciones guiadas como esta: Bendición del Útero.

  • Registrar los cambios físicos, psicológicos, emocionales… durante todo tu ciclo menstrual. Ello te ayudará a “afinar el oído” sobre lo que va pidiendo el cuerpo y cómo lo pide.

  • Aprender e inspirarte de las experiencias de otras personas menstruantes que están en el camino hacia el sangrado libre. Justo ahora estoy en mi fase menstrual y continuo practicando por lo que he decidido empezar a escribir mis experiencias para ir compartiéndolas aquí en el blog y para que puedas compartir también las tuyas, ¿qué te parece? En mi opinión puede ser muy enriquecedor que podamos generar conocimiento colectivo entre nosotrxs en torno a un proceso tan interesante como el sangrado libre.

Y sobre todo: paciencia y mucho amor.

Cada cuerpo es un mundo y lo que me ha servido a mi, no tiene por qué servirte a ti también, así que prueba, coñócete y quédate con lo que te sirva y te vaya bien a ti.

¿Qué beneficios tiene el Sangrado Libre?

Mi principal motivo para comenzar a practicar el sangrado libre fue pensar que ello me podría ayudar a conocer más mi cuerpo y a conectar con él y sus (mis) capacidades.

Una vez que comencé a practicar empecé a reflexionar sobre sus beneficios y es que el sangrado libre:

  • Me ayuda a conectar con mi cuerpo, aumenta mi conciencia corporal y me sirve para aprender a escuchar lo que me va pidiendo: en resumidas cuentas, puro “autocoñocimiento”.

  • Me hace sentirme más empoderada.

  • Me ayuda a reflexionar en torno a las poderosas capacidades del cuerpo (y del desconocimiento que predomina sobre ellas).

  • Me parece una forma de reivindicar más maneras de menstruar sin depender de objetos externos.

  • También, una manera de homenajear a las personas menstruantes del pasado, pues así es como menstruaban nuestras ancestras.

  • Me siento más conectada con mis procesos, mi menstruación y mi (la) naturaleza cíclica.

  • Disfruto mi menstruación y mi sangrado pues se convierte en una emocionante experiencia de aprendizaje.

  • ¿Añadirías alguno más?

Algunas personas también cuentan que desde que empezaron a practicarlo ha disminuido su dolor menstrual. Esto puede estar debido, entre otras cosas, a que al no tener nada en la vagina durante el sangrado (ni tampón, ni copa) la sangre fluye y sale mejor.

Aunque decidamos no practicarlo, practicarlo siempre o sólo de vez en cuando, me parece importante tomar conciencia y visibilizar otra manera de vivir nuestra menstruación.

Y tu, ¿conocías el sangrado libre?, ¿lo practicas o te gustaría practicarlo?

Cuéntame en los comentarios y si te ha parecido interesante, ¡COMPARTE!


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